lunes, 27 de abril de 2009

Musulmanes de Granada impulsan la creación de un partido político nacional


Renacimiento y Unión, que así se llama una idea que aún no ha pasado de la fase embrionaria, sería la primera formación de este tipo.

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Ya tienen el nombre, partido Renacimiento y Unión, y la determinación para que se consolide como una fuerza más en el tablero político nacional. Pero los impulsores de la iniciativa, en su mayoría musulmanes españoles de origen inmigrante que residen en Granada, son conscientes de que no será una tarea fácil.

Lograr que cuaje una nueva oferta electoral siempre es una carrera de fondo. Pero últimamente ha ocurrido. Ahí están los casos de Ciudadanos o Unión Progreso y Democracia, que, partiendo de la nada pero con un mensaje diferente al de los grandes partidos, han conseguido representación institucional en el Parlamento de Cataluña y en el Congreso de los Diputados, respectivamente. Incluso hay ejemplos más cercanos a lo que pretende ser Renacimiento y Unión, como Coalición por Melilla, que ha capitalizado la mayoría del voto musulmán en la ciudad autónoma y se ha convertido en un interlocutor político con el que hay que contar necesariamente. De hecho, en las elecciones del 27 de mayo de 2007 fue la segunda fuerza más votada tras el PP. Eso sí, el ámbito de actuación de la coalición se circunscribe al enclave español en territorio africano.

Hasta ahora, siempre ha sido así, según explica José Antonio Peña Ramos, profesor del Departamento de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad de Granada. «Desde 1995, los partidos políticos de base musulmana constituidos en España lo han sido en el ámbito de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, cuyo electorado musulmán ha presentado un comportamiento electoral caracterizado fundamentalmente por su elevada desmovilización y por la elevada fragmentación de su voto. Hasta ahora los partidos de base musulmana han presentado un carácter de marcado localismo político e incluso se han orientado a determinados grupos dentro del electorado musulmán. De ahí que unos se hayan visto abocados al fracaso, como el Partido Nacionalista del Rif o el Partido Hispanobereber, y otros hayan tenido una presencia limitada en los diferentes órganos de representación, como el Partido Democrático y Social de Ceuta y la Unión Demócrata Ceutí. No obstante, en Ceuta los partidos de base musulmana han duplicado su porcentaje de voto desde 1999. También en Melilla estos partidos han visto aumentado su apoyo, en particular Coalición por Melilla, aunque actualmente se encuentra atravesando una crisis».

Según la documentación a la que ha tenido acceso IDEAL, Renacimiento y Unión aspira a todo, aunque sin dejar de tener los pies en el suelo. «Seguro, algún día no muy lejano, no más de treinta años, uno de nuestros hijos será alcalde, ministro e incluso presidente de la nación», dicen. Para el profesor Peña, esa ambición es lo que diferencia a Renacimiento y Unión de los partidos ya existentes de origen musulmán. «La gran novedad que puede introducir en el actual sistema de partidos Renacimiento y Unión es que constituye una iniciativa, según sus dirigentes, con una vocación claramente nacional, o que, cuanto menos, tratará de trascender el ámbito estrictamente granadino. De hecho, Madrid contará con una sede. Se trata, además, de un partido que, siempre según sus dirigentes, tratará de ampliar su espacio electoral hacia el conjunto de la población extranjera o de origen extranjero e incluso a la población autóctona no musulmana, con la pretensión de consolidar el carácter multiétnico de la sociedad granadina, andaluza y española. Sin embargo, es probable que, de consolidarse, Renacimiento y Unión acabe convirtiéndose en un partido orientado definitivamente hacia el electorado musulmán, ya sea español o extranjero».

Para los impulsores del embrión de partido -el proyecto aún no ha superado esa fase-, es necesario que haya en España una formación que esté dirigida por una de las «minorías» que existen en el Estado. Da igual -recalcan- que esa «minoría» sea «autóctona o de origen árabe, africana, asiática, latina...», lo que importa es que se unan «para defender sus derechos».

Renacimiento y Unión también proclama su 'españolidad'. De hecho, quizá se incluya alguna referencia en este sentido en su propio nombre, como por ejemplo 'de España', 'en España' o 'español'.

He aquí la voluntad política de la islamización de España. No veremos a los progres de turno ni a los proetarras pidiendo su ilegalización como hacen cuando se trata de Alianza Nacional. Cría cuervos y te sacarán los ojos queridos tolerantes.